¿Hay realmente futuro para las aplicaciones móviles nativas?

Publicada el 03-11-2014

El boom de las descargas de aplicaciones móviles ha frenado en seco. Diversos estudios confirman que los usuarios ya no se lanzan a descargar y probar la última novedad que les muestra su tienda de App, o de la que alguien les pueda recomendar.

Según los datos de Deloitte, en Reino Unido 1 de cada 3 usuarios móviles ya no descarga aplicaciones todos los meses. Algo similar sucede en Estados Unidos, tal como refleja comScore.

Asimismo, existe un elevado número de apps que saturan el escritorio de los dispositivos móviles, y rara vez se utilizan. El 80% de las aplicaciones móviles no se abre más de 2 veces.

¿Ha tocado techo el mercado de las apps?

No podemos obviar que los usuarios sí dedican una parte importe de su tiempo online a las aplicaciones móviles. Según refleja comScore, las aplicaciones móviles registran el 51% del tiempo que los usuarios dedican al medio online, independientemente del dispositivo.

Curiosamente, este hábito no implica una mayor demanda de aplicaciones móviles, sino más dedicación a las apps favoritas de los usuarios. Tal como refleja Nielsen, pese a aumentar la dedicación a estas aplicaciones, no crece el número de apps que se utilizan principalmente. Durante el último trimestre del año pasado, los usuarios móviles utilizaron una media de 26,8 aplicaciones al mes, mientras que, en el mismo periodo del año anterior, utilizaron 26,5. Incluso varios años atrás, en 2011, la media se establecía en torno a las 23 apps mensuales.

Por tanto, más que ante la decadencia de las aplicaciones móviles, estamos presenciando una madurez del sector. Ha pasado la fiebre por descubrir el último grito para descargar música, o compartir fotos. Los usuarios no se lanzan a descargar cada día nuevas aplicaciones, sino que ya poseen cierta experiencia, y prefieren utilizar aquellas que ya conocen.

Una práctica motivada asimismo por su preocupación por la seguridad. Tengamos en cuenta que, utilizar una app implica compartir información privada; algo que los usuarios ya no hacen tan a la ligera; especialmente desde las últimas noticias sobre los hackeos y consecuente exposición pública de información. No necesitamos ir muy lejos para recordar el reciente revés sufrido por Snapchat.

¿Qué futuro depara a las aplicaciones móviles?

El futuro pasa por recurrir a estas apps para mejorar la experiencia de los usuarios. Ante un mercado saturado, las apps han de diseñarse para satisfacer una necesidad determinada; cubriendo carencias específicas.

En este punto entra la utilidad de las apps como herramienta de ventas y fidelización. Las empresas han de ser conscientes de la utilidad de las apps móviles como vía para fomentar el engagement y la fidelidad de sus clientes, impulsando así la conversión. Constituyen un medio de apoyo al resto de canales online. Se trata de un canal que permite interactuar con la empresa en un plano más directo y personalizado.

Fuente: PuroMarketing